Valentín Mirachi: "Me sirvo del algoritmo para engañar al algoritmo"
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En una charla virtual con estudiantes de la Especialización en Periodismo y Comunicación Digital, el periodista y productor de contenidos contó cómo un carrusel sobre la camiseta de Bélgica inspirada en Magritte se convirtió en la síntesis de su fórmula para comunicar arte en la era de las redes y la inteligencia artificial.

Un carrusel de Instagram sobre la camiseta alternativa de la selección de Bélgica, inspirada en una obra del pintor surrealista René Magritte, alcanzó cerca de un millón de personas y se convirtió en un caso de estudio sobre cómo comunicar arte en redes sociales. Su autor fue Valentín Mirachi, periodista y productor de contenidos, quien utilizó ese ejemplo para explicar cómo es posible captar la atención del público sin resignar profundidad.
La reflexión surgió durante una charla virtual con estudiantes de la Especialización en Periodismo y Comunicación Digital de ETER, donde compartió su experiencia en la producción de contenidos culturales y analizó los desafíos de comunicar en plataformas atravesadas por la lógica de los algoritmos y la inteligencia artificial.
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Mirachi comenzó su carrera en Olé, trabajó en DF Entertainment y actualmente se desempeña en Canal A, donde está a cargo de las redes sociales. Además, conduce la serie Profetas en Filo News. Aunque se define como "un poco fan de lo analógico", aseguró que conocer el funcionamiento de los algoritmos resulta indispensable para desarrollar estrategias de comunicación efectivas.
Consultado sobre cómo compatibilizar el consumo pausado del arte con la velocidad que imponen las redes sociales, fue contundente: "Yo siempre digo: 'Me sirvo del algoritmo para engañar al algoritmo'". Explicó que su estrategia consiste en generar un primer impacto visual, por ejemplo desenfocando parcialmente una imagen para despertar curiosidad, acompañado por un título atractivo que incentive la lectura sin recurrir al sensacionalismo. Esa fue la lógica detrás del carrusel publicado en la cuenta de Canal A que tomó como ejemplo durante la charla.
Al abordar el papel de la inteligencia artificial en el periodismo, reconoció que utiliza estas herramientas para resolver tareas operativas, aunque marcó un límite claro cuando se trata de los procesos creativos. "No le confiaría a la IA el desarrollo narrativo de un sentimiento", afirmó. En ese sentido, contó que la escritura de su libro fue un proceso completamente personal porque la considera "una cuestión muy orgánica, muy humana".
Para Mirachi, comunicar arte en la actualidad no implica resignar profundidad para conseguir alcance. Por el contrario, sostuvo que el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre atraer nuevas audiencias y respetar a quienes ya siguen los contenidos del medio. "Cuido a mi público, también lo renuevo", resumió al explicar la estrategia que aplica en un canal especializado en música, arquitectura y artes visuales.
Sobre el cierre del encuentro, amplió la mirada hacia el escenario actual del periodismo y relativizó las posiciones extremas sobre la inteligencia artificial. "No es ni la bendición que algunos dicen ni la destrucción que auguran otros", sostuvo. Para él, el verdadero desafío no está en la tecnología, sino en el uso que las personas hagan de ella.
*Carlos Gándara, estudiante de la Especialización en Periodismo y Comunicación Digital.