Pedro Noli en ETER: "La crónica es el género más humano dentro del periodismo"
Periodismo a Distancia
El cofundador de Tucumán Zeta conversó con estudiantes de ETER sobre la crónica, la importancia de la reportería y el tiempo que requiere contar una historia. A partir de su experiencia como periodista, defendió la observación y el encuentro con los protagonistas como herramientas fundamentales para encontrar la humanidad detrás de cada relato.
Por Carlos Esteban Baez
En 2003, una profesora de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA) repartió un texto de Rodolfo Walsh. Dos personas hablaban del agua, de la que falta y de la que sobra, mientras el litoral argentino se inundaba. No había un lead noticioso ni cinco preguntas por responder. Entre los alumnos estaba un salteño que vive en Tucumán. Aquella lectura le cambió el rumbo.
Veintitrés años después, Pedro Noli compartió su experiencia con estudiantes de la materia Técnica Periodística 2 de ETER y público general. El encuentro se realizó durante la etapa de la cursada en la que las profesoras Franca Boccazzi y Laura Bitto proponen desarmar la estructura informativa tradicional para experimentar con cabezas narrativas y notas de color. Allí, Noli habló de la crónica como "el género más humano dentro del periodismo" y del terreno en el que nace: lejos de "un periodismo muy rápido, muy automático, muy basado en las declaraciones".
Su método empieza por la presencia. Pasar tres días con alguien, conocer a su familia y a sus amigos, entrar a su casa para ver qué libros tiene, qué cocina y qué guarda en la heladera. Ese detalle mínimo, explicó, permite encontrar la belleza de otra persona antes de sentarse a escribir. En una de esas visitas, un entrevistado guardaba discos de Madonna. La pregunta parecía obvia. La respuesta, que eran de una novia que había tenido, abrió otra puerta.
Noli reconoció que lo más difícil llega después: sentarse a escribir y seguir hasta encontrar la frase que le dé forma al relato. En la reportería, en cambio, disfruta como en pocos momentos, porque la magia sucede delante de sus ojos.
Cuando le preguntaron por la inteligencia artificial, contó que nunca se había acercado a esa herramienta. "El problema es mío", respondió. Después comparó el proceso de escritura con remontar un partido que va 2 a 1: "Cuesta, pero cuando sale, es hermoso".
Sobre una de las crónicas policiales más resonantes que escribió en Tucumán, confesó: "Nunca más volví a leerla". Ahora está armando un libro con sus textos y todavía duda si incluirla.
Hacia el final de la charla, Noli sostuvo que la crónica también puede encontrar un lugar en el papel y planteó que una tirada pequeña, de cien ejemplares, puede permitir recuperar la inversión. Desde la pantalla, alguien propuso: "Hacemos un libro con ETER". La respuesta fue inmediata: "Sería una bomba".
La conversación derivó entonces hacia otros proyectos. Una editora presente se sumó a la iniciativa, una alumna contó que un cuento de terror le había llegado dentro de una caja de pizza y un coleccionista de CD defendió el valor de lo analógico. Noli, por su parte, se ofreció a acompañarlos: "Con gusto los acompaño en lo que quieren hacer".
Al explicar cómo cerrar una crónica, pidió un final "amable" y "elegante", capaz de concluir la historia y, al mismo tiempo, dar un paso hacia adelante.
La visita dejó una invitación a mirar más allá de la noticia inmediata. Para quienes se forman en periodismo en ETER, la experiencia de Noli puso en primer plano una práctica que requiere tiempo, curiosidad y sensibilidad: estar presentes, observar y escuchar para encontrar la humanidad que convierte una historia en una crónica.
*Carlos Esteban Baez (@thebigcachi), estudiante de 3.er año de Periodismo y Producción de Contenidos a distancia.